IDEAS SABIO · GUÍA PRÁCTICA
Tu empresa vende, pero no sabés dónde está quedando la rentabilidad
Facturar, ganar y tener caja son preguntas distintas. Mirarlas por separado ayuda a evitar decisiones apresuradas.
Separá las tres preguntas
La facturación muestra ventas; el resultado exige entender costos; la caja refleja cuándo se cobra y cuándo se paga. Una empresa puede vender más y tener menos efectivo por plazos de cobro, stock o inversión. Ese dato por sí solo no explica la rentabilidad.
Miralo por línea de negocio
Agrupar todo en un único número puede esconder diferencias. Revisá ingresos, costos directos y tiempo operativo por producto, servicio o tipo de cliente. Usá datos consistentes y contrastá criterios de cálculo con quien lleva la contabilidad.
Buscá el costo de la complejidad
Descuentos, retrabajo, urgencias, alcance no cobrado y horas del dueño pueden cambiar la lectura de una venta. Hacé visibles esas excepciones antes de decidir que la solución es vender todavía más.
Una conversación útil
Llevá a la mesa una línea de negocio concreta: qué factura, qué recursos consume, qué se cobra y qué decisión estás evaluando. El objetivo inicial es entender la situación, no prometer un margen determinado.
Criterios orientativos de SABIO. No son una clasificación universal ni sustituyen el alcance acordado con cada profesional.
¿Querés analizar cómo se aplica a tu empresa?