IDEAS SABIO · GUÍA PRÁCTICA
Cómo delegar cuando tu empresa depende demasiado de vos
Delegar empieza por distinguir qué decisiones necesitan tu criterio y cuáles siguen llegando a vos por falta de acuerdos.
Identificá dónde se concentra la operación
Durante una semana, anotá qué consultas te interrumpen. Separá las decisiones de riesgo alto de las que se repiten. Si cada excepción vuelve al dueño, el problema puede ser la falta de criterios claros, no la falta de voluntad del equipo.
Delegá una decisión, no solo una tarea
Elegí un proceso acotado. Acordá quién decide, con qué información, dentro de qué límites y en qué casos necesita escalar. Por ejemplo: autorizar una compra dentro de un presupuesto definido no exige el mismo control que cambiar un proveedor crítico.
Definí cómo vas a acompañar
Acordá un punto de revisión y qué información necesitás ver. Supervisar resultados con un ritmo claro permite corregir sin recuperar cada tarea. Si algo falla, revisá el criterio, los recursos y la responsabilidad antes de concluir que delegar no funciona.
Un primer paso
Elegí una decisión recurrente esta semana y escribí sus límites con la persona responsable. Observá qué dudas aparecen: ahí suelen estar los acuerdos que faltan.
Criterios orientativos de SABIO. No son una clasificación universal ni sustituyen el alcance acordado con cada profesional.
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